Cuando decidí dejar de ser humano perdí la cordura, el sentido común y la paciencia. Me perdí, nos perdimos.

 

Yo no dejo de querer así porque si. Pero es que usted poco a poco fue siendo igual que la multitud. Su sombra ya no me parecía única, ya era oscura y de forma común. Sus palabras empezaron a tener cierta disonancia. Y finalmente, se transformó en ese camino donde era necesario llevar una buena brújula. ¡Lo lamento!

(via karenzherry)

(Source: vismundo)